El diálogo, de Graciela Fernández Meijide y Héctor Ricardo Leis

By mayo 31, 2018ACDE
Portal Empresa | Jorge La Roza | Lunes 28 de mayo de 2018

A raíz de nuestro próximo Encuentro Anual “Hacia un Argentina Integrada y Plural” -en el que estaremos profundizando en la búsqueda de caminos alternativos para cerrar las grietas que hoy dividen a los argentinos- me facilitaron este libro, que recoge el dialogo abierto y sincero de dos de nuestros compatriotas quienes de modo diferente atravesaron intensas experiencias de vida en nuestro convulsionado periodo de historia de los 70

Por un lado, de quien ha sufrido la pérdida de su hijo a manos de los militares de la última dictadura, y por otro lado de quien desde la clandestinidad operaba activamente en las filas de Montoneros

Graciela Fernandez Meijide – notable personalidad- es reconocida por su destacada actuación en pos de Derechos Humanos, en Política y como miembro de la CONADEP, entidad que fue tan importante para sacar a la luz lo oscuro del periodo militar dictatorial de esos años

Hecto Ricardo Leis- de formación académica en Matemáticas, Filosofía, Sociología y Ciencias Políticas-activo montonero, fue el único que luego de participar de acciones terroristas, asilarse en Brasil y regresar posteriormente a Argentina pidiera perdón por los crímenes cometidos desde esa organización antes de morir

El dialogo coordinado por Pablo Avelutto permite adentrarnos en profundidad en el interior de los pensamientos y doctrinas que impulsaban tanto a los movimientos clandestinos como a los militares, siendo que paradójicamente ambos terminarían siendo imágenes opuestas de un mismo espejo debido a su idéntico accionar.

Hay un relato profundo de los periodos previos al retorno a la democracia; de la escalada de acción y reacción; de la radicalización de posturas sin dialogo posible; de la reflexión de los errores cometidos de ambos lados; y de la manipulación que se ha hecho de estos acontecimientos. Algo que todavía hoy se sigue estimulando en varios ámbitos y que no hace más que profundizar la grieta y dividir.

Mas allá de la atrapante recorrida de los hechos vividos desde dos experiencias diferentes, rescato de los protagonistas la grandeza, valentía y humildad de no cerrarse en sus propias creencias y pensamientos (de haber podido superar ese sesgo cognitivo afirmativo que el Dr. Manes explica en su libro El Cerebro Argentino, referido a quien persevera en sus creencias a ultranza no pudiendo ver la realidad…). Y rescato el ver que ambos han abierto no diría el cerebro sino el corazón para ponerse en el lugar del otro, para aceptar errores, para pedir PERDON (el perdón sanador) o para abrazar un camino superador y conciliador en oposición a la venganza.

Quisiera terminar mi comentario con una frase del libro que -entre tantas que me han interpelado -aplica más que nunca a lo que estamos viviendo como hermanos de este país:

“El momento democrático es por esencia un momento de reconciliación, porque si no la hay no se puede hablar ni obtener consenso. La democracia funciona a través del consenso”